




Un abrazo amigos y gracias por seguir conectados al Abierto a la ciudad.




Un abrazo amigos y gracias por seguir conectados al Abierto a la ciudad.

Muy buenas tardes,
La semana pasada, justo cuando el abierto a la ciudad empezaba su emisión, sucedió un hecho terrible. Un joven de 17 años perdió la vida a manos de un cobarde aprendiz de pistolero. Una vida que jamás volverá a vivir, porque como decía mecano. Quien muere, no vive más.
Con este hecho ha vuelto a salir a escena el debate de la inseguridad ciudadana en algunas zonas de la ciudad y los motivos que la provocan. El hecho de que la víctima fuera de origen ecuatoriano no ha hecho más que fortalecer en algunos, el prejuicio de que esta situación es imputable a los nuevos ciudadanos.
Las atrocidades humanas las realizan personas con nombre y apellidos. No las realizan grupos étnicos, ni tampoco colectivos de alguna nacionalidad en concreto. Aborrezcamos a las personas violentas, rechacemos esos actos con total repulsa, pero no condenemos a alguien por tener la mala suerte de ser de la misma nacionalidad que el asesino.
No olvidemos que todos en esta vida somos inmigrantes.
24 de septiembre, empezamos el Abierto a la ciudad.
Muy buenas Tardes,
La ciudad, cómo dijo la semana pasada Carlos Villarrubia, es la zona cero. Es una parte más de nosotros mismos; si negamos la ciudad en la que vivimos de alguna manera nos estamos negando a nosotros también.
Vivimos en una ciudad que arquitectónicamente no es un referente internacional, tampoco lo es seguramente la distribución de nuestros barrios o las zonas verdes, escasas en muchos casos. Pero es la ciudad en la que vivimos, en la que respiramos y en la que muchas o alguna vez, también, nos hemos enamorado.
En ella pasamos gran parte de nuestra existencia y sólo se existe una vez. Querer la ciudad es un compromiso con uno mismo, intentar mejorarla es una obligación que tenemos todos, porque todos pertenecemos a ella.
El otro día una amiga me dijo que si le preguntaban de donde era ella contestaba Barcelona. Se ve que vio en mí una cara de perplejidad porque en seguida reaccionó preguntándome cual hubiera sido mi respuesta. Pues bien, mi respuesta fue, yo soy de L’Hospitalet.
Bienvenidos una semana más al abierto a la ciudad. Empezamos.



